Soñar sin Límites

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Pensando en cómo iniciar la redacción de esta reseña, me tomé el tiempo de hacer un alto en mi día a día para poder compilar mentalmente cada sueño, cada reto, cada memoria y cada persona que intervino en mi desarrollo profesional y debo reconocer que este recordaris no ha sido breve y mucho menos aburrido.

No pretendo que se convierta en una recopilación de experiencias vividas de mis años en Backus, lo que quisiera es compartir mi experiencia de vida, se trata simplemente de poner en blanco y negro el cómo, cuando tienes un sueño y un objetivo, los obstáculos se vuelven invisibles, si es que realmente tienes el compromiso y la pasión necesaria, pero sobretodo, si se rompen paradigmas y te dan la oportunidad de alcanzar estos sueños.

A pesar de estar respirando vientos de cambios constantes, no son pocas las veces en donde al conocer a alguien en algún evento y al responder a qué me dedico, el gesto de asombro de las personas se deja entrever, como diciéndose “qué poco común que sea una mujer la que lidere un equipo principalmente conformado por hombres”; dicho esto, imagínense sus rostros cuando a lo largo de la conversación surge el tema de que inicié mi carrera como secretaria en esta empresa tan querida para mí. Cabe resaltar que ese rol inicial me enseñó mucho; si no hubiese desarrollado ese “poder” de anticipación y de hacer mil cosas al mismo tiempo bajo una presión constante, definitivamente no estaría escribiéndoles este artículo el día de hoy.

Y es así, historia larga hecha corta, ingresé a Backus cuando el común denominador de las mujeres que formaban parte de la organización éramos secretarias y así fue por varios años; en ese momento parecía poco probable que una mujer formara parte de un equipo de fuerza de ventas y mucho menos que lo lidere. “Eso jamás pasará, es imposible” es la frase que recuerdo recibía como feedback cuando les decía a mis compañeras “yo voy a ser gerente en esta empresa”. Sin embargo, los que me conocen, saben que para mí el significado de la palabra imposible, no existe.

Soñar sin Límites
Soñar sin Límites

Costó sí y costó mucho, significó muchísimo trabajo, paciencia, perseverancia, pasión, compromiso, sacrificio al estar lejos de los tuyos y sobretodo actitud, pero lo más importante es que nada de eso hubiese funcionado sin tener algo fundamental: la oportunidad. Esa palabra maravillosa que te abre la puerta a un mundo de posibilidades infinitas, si es que sabes aprovecharla.

Soy sincera cuando digo que Backus me dio la oportunidad de desarrollarme no sólo profesionalmente, al ir evolucionando y aprendiendo en roles tan distintos y enriquecedores como el de secretaria, asistente, coordinadora, gerente, así como lo será en los siguientes retos por venir; en donde al inicio fui ese caso “diferente” o ese “experimento”, sino también al ir creciendo interiormente con el aporte de personalidades tan diversas con las que he tenido la oportunidad de interactuar y aprender a lo largo de este camino poco transitado y a las que hoy les digo: ¡Gracias!

Gracias al que me dijo “no puedes”, gracias a quien me dio aliento cuando perdía fuerzas, gracias a quien me dio ejemplos de humildad cuando mi ego se sobrealimentaba, gracias a quien me enseñó, gracias a quien me puso la piedra en el camino, gracias a quien creyó en mí cuando otros no lo hacían…gracias por la oportunidad.

“Eso jamás pasará, es imposible” es la frase que recuerdo recibía como feedback cuando les decía a mis compañeras “yo voy a ser gerente en esta empresa”. Sin embargo, los que me conocen, saben que para mí el significado de la palabra imposible, no existe.

Cuando miro atrás y recuerdo mi punto de partida, lo veo tan lejano y tan distinto a lo que es la realidad actualmente y ¿saben qué? Me encanta que sea así, me encanta recorrer las instalaciones de Backus, de los CDs, de la Planta y ver que cada vez hay más mujeres desarrollándose en la empresa, que la apuesta de la compañía es a generar esa diversidad que siendo honestos, antes no existía y hacía bastante más difícil el camino.

Lo que me queda más que claro hoy en día es que, al margen de ser hombres o mujeres, juntos, con actitud, perseverancia y trabajo en equipo, somos más de lo que la gente cree; que no existe lo imposible y que mucho más allá de las creencias de cada uno, el éxito radica en la actitud que uno asume ante las dificultades y del color con el que uno quiera pintar sus días para alcanzar sus sueños.

¡Salud por eso!

“Gracias al que me dijo “no puedes”, gracias a quien me dio aliento cuando perdía fuerzas, gracias a quien me dio ejemplos de humildad cuando mi ego se sobrealimentaba, gracias a quien me enseñó, gracias a quien me puso la piedra en el camino, gracias a quien creyó en mí cuando otros no lo hacían…gracias por la oportunidad.”

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