Por Editor Backus
Comunicaciones Externas Unión de Cervecerías Peruanas Backus y Johnston S.A.A.

Ser bombero industrial cambió mi vida

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Cuando Álvaro Cuadros todavía era un niño y pasaba con su familia por la Planta de Ate, su padre siempre le decía: “A mí me hubiese gustado trabajar ahí, ojalá algún día tú puedas ser parte de Backus”. Hace unos años ese sueño se volvió realidad. Tras ingresar sus datos en el Portal de Talento, Álvaro recibió una invitación para integrarse al equipo comercial de Televentas. Grande fue su sorpresa cuando, durante sus primeras semanas de trabajo, descubrió que en el Norte chico había un gerente que tenía el mismo nombre que su padre. “Fue una coincidencia muy especial”, comenta sonriente.

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Aparte de su responsabilidad diaria de atender a los clientes de la Región Centro, él también es uno de los miembros de la Brigada de Bomberos Industriales Voluntarios de la Empresa. “Cuando hace un año mi supervisor se acercó a preguntarnos si alguno de nosotros estaba interesado en ser parte de la Brigada, no lo dejé terminar de hablar y le dije que me inscriba”. Fue así como él, junto a otros voluntarios, participaron de una capacitación especial para ayudar en cualquier situación de emergencia que se pudiera presentar.

Álvaro y el equipo de Bomberos Industriales Voluntarios del Centro de Distribución Rímac han tenido la oportunidad de participar en la organización de simulacros, diseñando planes de evacuación y rutas seguras de salida ante un incendio o un sismo. Estas acciones también han servido para concientizar a todos los colaboradores en relación a que mantener la calma es lo más importante si se presenta una emergencia, mostrándoles que cualquiera puede colaborar si es que tiene la voluntad de hacerlo.

“Ser bombero industrial voluntario implica estar preocupado por salvaguardar la vida de tus compañeros y también la de los miembros de la comunidad”, afirma Álvaro. Esa frase, llena de convicción y valentía, quedó demostrada durante la situación de emergencia que vivió Chosica en marzo del presente año. Cada cierto tiempo, la temporada de lluvias en la sierra genera deslizamientos de tierra y agua de grandes proporciones, los cuales se encausan por las quebradas hacia la costa y en esta ocasión el clima fue particularmente avasallador.

“Ser bombero industrial voluntario implica estar preocupado por salvaguardar la vida de tus compañeros y también la de los miembros de la comunidad”.

Álvaro vive junto a su familia en Chosica desde hace algunos años. Su casa está cerca a la Quebrada Pedregal, una de las más grandes de la zona. Comenta que tiempo atrás, cuando todavía no se habían mudado ahí, su calle quedó sepultada bajo el lodo y las piedras de un huaico. Ese antecedente les genera preocupación cada verano cuando empiezan las lluvias.

Una tarde los nubarrones invadieron el firmamento y los temores se acrecentaron. “Mientras estaba en la oficina, llamaba constantemente a mi mamá para estar al tanto de todo lo que sucedía. Ella ya me había advertido que estaba lloviendo muy fuerte”. Cuando los medios de comunicación comenzaron a confirmar que se habían producido algunos deslizamientos, pidió permiso a su supervisor y partió inmediatamente hacia allá, consciente de que no iba a ser fácil llegar hasta su casa.

El camino estaba interrumpido en el Puente Los Ángeles. Al bajar del bus donde viajaba, se encontró con varias personas desesperadas por llegar a sus casas, angustiadas por no tener noticias de sus familiares. Álvaro les aconsejaba mantener la calma y que se dirijan a la comisaría del sector para que los apoyen. En toda la zona no había energía eléctrica, la oscuridad ganaba el cielo y había que caminar más de una hora para tratar de acceder hasta Chosica, algo que no todos podían hacer en ese momento.

“Cuando llegué hasta la primera quebrada había un enorme charco de lodo. Yo sabía que me esperaban en casa, pero también tenía el deber de apoyar a los que estaban ahí. Por eso hicimos una cadena humana para ayudar a las personas a cruzar de forma segura.” Tras más de una hora de sortear los escombros, el lodo y la lluvia, Álvaro se reencontró con su familia, que estaba felizmente a salvo. Su casa no había quedado sepultada como hacía muchos años, pero esta vez sí se inundó su sala.

Al día siguiente, cuando ya se podía tener una mejor perspectiva de lo que había pasado, Álvaro, acompañado de un grupo de amigos, fue a hacer un reconocimiento a las zonas más afectadas para ver qué era lo que necesitaban. El pedido de todos los pobladores era uno solo: agua. Durante un par de días Chosica estuvo totalmente aislada y él se dedicó a apoyar a sus vecinos gracias a la capacitación que había recibido meses atrás. Finalmente los caminos se liberaron y pudo llegar hasta la Planta de Ate.

Allí se reunió con los miembros de la Brigada de la Planta y juntos consultaron si era posible asistir a la población de Chosica. La respuesta de la empresa fue inmediata, primero con un vehículo que fue a revisar los caminos para determinar qué tipo de transporte se iba a utilizar, para luego dar inicio a los despachos de camiones con ayuda para los afectados. “Mi gerente me dio permiso para poder faltar esos días al trabajo y dar una mano en las labores de emergencia. El entrenamiento que recibí fue crucial para apoyar a los que más lo necesitaban”.

Durante cuatro días la Brigada apoyó incansablemente a muchas personas, moviendo los escombros tras los derrumbes y asistiendo de manera solidaria a los damnificados. Ese acontecimiento marcó para siempre la vida de Álvaro, que se enorgullece de haber podido apoyar durante la emergencia a su comunidad. “Quisiera llevar todo el día el uniforme de bombero y atender a la vez todas las ventas. Es un camino lleno de valentía que te permite ayudar a mucha gente. Si se animan a unirse, les aseguro que no se arrepentirán”.

“Quisiera llevar todo el día el uniforme de bombero y atender a la vez todas las ventas. Es un camino lleno de valentía que te permite ayudar a mucha gente. Si se animan a unirse, les aseguro que no se arrepentirán”.

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Sobre la Brigada Bomberos Voluntarios Backus

La Brigada de Bomberos Voluntarios de Backus fue creado en el mes de Junio de año 2010 con el objetivo de formar equipos de respuesta a incidentes y/o emergencias para salvaguardar la seguridad y salud de las personas, instalaciones y operaciones, principalmente dentro de la empresa. Ser un brigadista implica tener y vivir una seria de valores tales como: responsabilidad, disposición de ayudar a otras personas, disposición para aprender y adquirir competencias, retarse a uno mismo a mejorar continuamente, desarrollando competencias y capacidades que nos permitan liderar con éxito y tomar decisiones en un ambiente lleno de caos e incertidumbre.