El sábado pasado hice un nuevo amigo

El sábado pasado hice un nuevo amigo

Por 3 Febrero, 2016 Blog No Comments

Por Bret Rogers (@controltobret)
Vicepresidente de Recursos Humanos de Backus SABMiller.

El sábado pasado hice un nuevo amigo

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Su nombre es Fausto Menacho. Aunque ahora está retirado, solía trabajar en el Área de Mantenimiento de la cervecería Pilsen Callao, aquí en el Perú. Pilsen Callao es una de las marcas más antiguas de cerveza en América Latina, y los peruanos la han disfrutado por más de 150 años.

¿Qué hace a Don Fausto tan especial? Para comenzar, hace unas semanas celebró su centésimo cumpleaños. Cuando me enteré de esta gran ocasión, lo invité a almorzar para continuar celebrando. Y mientras esperaba que Don Fausto y su familia llegaran al restaurante en el Callao, mil pensamientos pasaban por mi mente.

“¿Qué estoy haciendo?”, me preguntaba. ¿Qué tipo de persona será Don Fausto? ¿Podrá caminar? ¿Podrá hablar? ¿Entenderá mi español?
Las puertas del ascensor se abrieron y ahí estaba, como una historia viviente.

Nos dimos un gran abrazo. Él estaba emocionado con la invitación, y yo encantado como un niño en un día de feria, ansioso por preguntarle sobre sus experiencias del pasado. Pronto me di cuenta de que Don Fausto sí podía hacer todas las cosas por las que yo me había estado preocupando, y conversamos sobre el cumpleaños que había celebrado esa semana junto a más de 75 familiares, así como amigos y admiradores.

Comencé a sentir la presión: “¿Qué debo preguntar? ¿Por dónde empiezo?” Mi mente trabajaba a toda velocidad otra vez…
Sin embargo, la conversación encontró su propio ritmo cuando Don Fausto comenzó a hablar sobre su trabajo en la cervecería original en El Callao, la planta Sáenz Peña. Describió el proceso de elaboración de cerveza y, en particular, la maquinaria de la que era responsable.

El sábado pasado hice un nuevo amigo Fausto Menacho
El sábado pasado hice un nuevo amigo Fausto Menacho

Fue fascinante escucharlo explicar el cambio del formato de las botellas, que pasaron de usar tapones a tapas corona. Este tema derivó en una conversación sobre los enormes cambios que ocurrieron en la tecnología —de los cuales él fue testigo— a través de los años. Habló sobre el “ojo mágico”, nombre que le daba al primer revisor automatizado de llenado de botellas, y el “hombre muñeco”, el primer empacador de cajas hidráulico.

También recordó el “tablero”, un panel de control con luces que alertaban sobre bombas y maquinaria defectuosa. Don Fausto se refiere a esta época como la “revolución electrónica”. En realidad, lo que vivió fue la misma ola de cambios por la que estamos pasando actualmente, pero con distinta tecnología.

Casi me voy de espaldas cuando empezó a hablar sobre los esfuerzos que hacían en aquella época para reducir el consumo de agua. Lima se encuentra en un área desértica, y por eso necesitaban minimizar el uso del agua, exactamente lo que sucede en el presente.

Cuando describió la importancia de la seguridad de los trabajadores, incluyendo el uso de lentes protectores para prevenir accidentes por explosión de botellas, caí en la cuenta de que se refería básicamente a conseguir un entorno de trabajo adecuado con las medidas de seguridad necesarias.

Los paralelos con la actualidad eran evidentes. Hace sesenta años, ya tenían la misma visión, planes y preocupación por la gente y los recursos que tenemos ahora.

“Fue fascinante escucharlo explicar el cambio del formato de las botellas, que pasaron de usar tapones a tapas corona… Habló sobre el “ojo mágico”, nombre que le daba al primer revisor automatizado de llenado de botellas, y el “hombre muñeco”, el primer empacador de cajas hidráulico.”

Finalmente, conversamos un poco sobre la Lima antigua. Me contó sobre los tranvías, las “chacras” y los olivares que ahora han sido reemplazados por filas de edificios de departamentos, buses y congestión vehicular. “A pesar de todos los supuestos avances en la sociedad, ¿realmente vivimos mejor?”, reflexioné. No era la primera vez en mi vida que me hacía esa pregunta.

Don Fausto estaba feliz. Rememoraba el pasado, hacía bromas y reía. Y vaya que disfrutó de la comida (al igual que yo), como es usual en la cultura peruana.

Nos sentamos para tomar algunas fotos y le entregué algunos materiales de marketing de la Pilsen Callao moderna. Él me mostró sus viejos fotochecks de identificación y agradeció la invitación. Le dije que planeáramos almuerzos similares para sus próximos diez cumpleaños.

En cuanto a mí, aún sigo encantado de haber hecho un nuevo amigo y de haber compartido con él una verdadera amistad, como la que fomenta Pilsen Callao.

Al preguntarle el secreto para vivir hasta los cien años, respondió que tal vez se debe a su alimentación, compuesta de los platos favoritos de su tierra, Andahuaylas, en particular la canchita, el camote y la palta. “¿Y también gracias a Pilsen Callao?”, le pregunté. Su firme asentimiento fue respuesta suficiente.

“Los paralelos con la actualidad eran evidentes. Hace sesenta años, ya tenían la misma visión, planes y preocupación por la gente y los recursos que tenemos ahora.”

[Artículo original publicado en el Beer Blog de la web SABMiller.]

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Sobre Bret Rogers

Gerente de Recursos Humanos desde marzo de 2006. Se desempeñó como Director de Logística Management en Cervecería Hondureña durante cinco años, así como miembro del Directorio durante dos años. Graduado en Administración de Negocios, con mención en Finanzas por la California State University. Obtuvo los grados de Master of International Management y Master of International Economic Policy, en el American Graduate School of International Management, Thunderbird Campus, Estados Unidos, y en la Universidad de Belgrano, Argentina, respectivamente.